Cuando baja la temperatura o llega la temporada de gripes, es normal buscar qué comer para "subir las defensas". No existe un alimento único que haga el trabajo solo, pero sí un grupo de nutrientes con evidencia consistente sobre su rol en la función inmune.
Vitamina C: el clásico
Cítricos (naranja, mandarina, limón), fresa, kiwi y pimentón rojo son fuentes reconocidas de vitamina C, un nutriente con un rol bien documentado en la función inmune.
Zinc: el menos mencionado, igual de importante
El zinc participa en el desarrollo y funcionamiento de las células inmunes. Se encuentra en carnes, mariscos, semillas de calabaza y legumbres.
Probióticos y salud intestinal
Buena parte del sistema inmune está relacionado con la salud intestinal. Alimentos fermentados como el yogur natural, el kéfir o el chucrut aportan bacterias beneficiosas para ese equilibrio.
Una lista rápida para el mercado
- Cítricos y frutas rojas (vitamina C)
- Ajo y cebolla (compuestos con propiedades antimicrobianas)
- Yogur natural y kéfir (probióticos)
- Semillas de calabaza y legumbres (zinc)
- Jengibre y cúrcuma (uso tradicional antiinflamatorio)





