2026 ha sido uno de los años más calurosos registrados, con olas de calor sucesivas en varios continentes. Para quien entrena —o simplemente se mueve al aire libre— eso cambia las reglas de la hidratación: cuando hace calor, el cuerpo suda sin parar para enfriarse, y el sudor no es solo agua.
Este contenido es informativo. La idea es entender por qué en días de calor extremo el agua sola a veces no basta y qué tener en cuenta para cuidar músculos y articulaciones.
El sudor se lleva más que agua
El sudor contiene electrolitos: sodio sobre todo, y también potasio, magnesio y calcio. Cuanto más calor y más larga la sesión, más se pierden. Reponer solo con agua diluye aún más esos minerales en la sangre y puede provocar calambres, dolor de cabeza y fatiga; en casos extremos y en ejercicio muy prolongado, un cuadro llamado hiponatremia (sodio bajo en sangre).
Las guías de seguridad frente al calor recomiendan soluciones con electrolitos —no agua sola— cuando la exposición al calor es alta y sostenida. En deporte, la recomendación habitual es añadir electrolitos a partir de sesiones de más de 60–90 minutos o cuando se suda mucho.
Qué hacer antes, durante y después
- Antes: llega hidratado; no empieces a beber recién cuando tengas sed.
- Durante: en sesiones largas o con mucho sudor, alterna agua con una bebida que aporte sodio y otros electrolitos.
- Después: repón líquidos de forma gradual e incluye algo de sal y alimentos con potasio y magnesio (plátano, frutos secos, legumbres).
- Reduce la intensidad los primeros días de una ola de calor: el cuerpo tarda alrededor de una a dos semanas en aclimatarse.
- Evita las horas centrales del día y busca sombra o espacios ventilados.
Calor, deshidratación y articulaciones
El cartílago articular tiene un alto contenido de agua y funciona mejor cuando el cuerpo está bien hidratado. La deshidratación, además, favorece los calambres y la rigidez muscular, que aumentan la sensación de sobrecarga en rodillas y tobillos tras el ejercicio.
El magnesio participa en la función muscular y aparece con frecuencia en la conversación sobre recuperación y calambres. Está presente en la fórmula de Flexzed Cápsulas junto con colágeno, calcio y vitamina D3; para la sensación de alivio local después de una sesión exigente, Flexzed Gel se aplica directamente sobre la zona.
Señales de alerta que no hay que ignorar
Mareo, náuseas, piel muy caliente y seca, confusión o dejar de sudar durante el esfuerzo pueden indicar un golpe de calor, que es una urgencia médica. Ante cualquiera de estos síntomas hay que detener la actividad, buscar un lugar fresco y pedir ayuda.





