Los triglicéridos elevados y el hígado graso no alcohólico son dos de los hallazgos que más aparecen en exámenes de laboratorio de rutina hoy en día, y suelen estar relacionados entre sí: ambos responden a la alimentación, el peso corporal y el nivel de actividad física.
Este contenido es informativo y no reemplaza el diagnóstico ni la indicación de un profesional de la salud. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación equilibrada.
¿Qué son los triglicéridos y por qué importan?
Los triglicéridos son un tipo de grasa presente en la sangre. En exceso, se han relacionado con mayor riesgo cardiovascular y con la acumulación de grasa en el hígado, lo que puede derivar en hígado graso.
Pasos que suelen recomendarse
Estos son los hábitos que con más frecuencia aparecen en guías de manejo de triglicéridos altos e hígado graso:
- Reducir azúcares simples y harinas refinadas
- Moderar el consumo de alcohol
- Incluir actividad física regular
- Priorizar fibra (verduras, legumbres, cereales integrales)
- Incluir grasas saludables (pescado, aguacate, aceite de oliva) en lugar de grasas saturadas en exceso
- Mantener un peso corporal saludable
Cuándo consultar a un profesional
Si un examen de laboratorio muestra triglicéridos elevados o signos de hígado graso, lo indicado es consultar con un médico o nutricionista para un plan personalizado — los cambios de hábito funcionan mejor con seguimiento profesional, no de forma aislada.




